OS PRESENTO A KIRA
Kira es una hembra de agapornis roseicollis pallid turquesa, debido a la mutación y colores de su plumaje: amarillo en su totalidad, la frente rosácea y la cola en color turquesa.
En las imágenes que arriba podemos observar, el pichón tan sólo tiene 18 días.
ALIMENTACIÓN DEL PAPILLERO
Su alimentación se basaba en 3 tomas de papilla al día (10-12 ml/toma), nunca debe estar muy caliente porque puede dañarse el buche, ni muy fría porque se forman grumos y no la digieren bien ocasionando molestias en la digestión.
La papilla ideal para la cría a mano es Nutribird A21, puesto que está recomendada para el crecimiento óptimo del animal, proporcionada a base de una jeringuilla (habiendo hecho la mezcla previamente con agua).
Pasados dos meses, debemos introducir panizo en espiga, sin dejar la papilla, aunque poco a poco el pichón dejará de aceptarla y solamente querrá comer semillas.
Dando un paso más, cuando definitivamente solo coma panizo, tendremos que darle agua, a ser posible embotellada y seguir introduciendo más variedad en las semillas (mixtura de agaporni/periquito).
CUIDADOS EN EL CRECIMIENTO
Durante el período de crecimiento los pichones deben estar en un lugar cómodo y cálido para que el crecimiento de la pluma sea efectivo. El lugar más adecuado es utilizar un transportín, ponerle un fondo de jaula especial para agapornis a base de virutas de papel y proporcionarle calor con una manta eléctrica que pondremos debajo de la caja. La temperatura ideal son de 25ºC a 30ºC (controlados por un termómetro que dejaremos dentro del transportín), dejando siempre un lado más fresco para que el polluelo esté donde se encuentre más a gusto.
LA JAULA
Pasado el mes y medio (aproximadamente) del nacimiento del polluelo debemos introducirle en su nueva casa, que será la jaula.
Para ello, durante 1 o 2 horas al día dejaremos que investigue y que poco a poco se vaya haciendo a su nueva vida, no es recomendable hacer un cambio brusco de transportín a jaula.
El tamaño debe ser, en medida de lo posible, 45,5 cm. ancho x 35,5 cm. profundidad x 50 cm. alto, con barrotes cromados y en horizontal, para que puedan trepar y moverse con más facilidad. Los accesorios pueden ser de libre elección, pero la mejor opción son perchas de hilo o palos de madera, ya que para el tacto y cuidado de sus patas es lo más apropiado.
No debemos olvidar colocar un hueso de jibia, pues mantendrá su pico afilado y a su vez, sirve como fuente de minerales y calcio beneficiosos para los huesos, músculos, plumaje, resistencia y salud.
ALIMENTACIÓN DE ADULTO
Como anteriormente hemos visto, su alimentación se basa en semillas, pero podemos optar por introducirle frutas y verduras.
A continuación, detallo una lista con los alimentos tóxicos/no tóxicos para agapornis:
COMPORTAMIENTO
En función de si es macho o hembra pueden ser más o menos sociables, debido a que las hembras, en época de puesta se vuelven mucho más territoriales de lo que pueden ser de forma habitual.
Son muy curiosos, quieren conocer cada uno de tus movimientos.
Son capaces de imitar sonidos a los cuales están acostumbrados a escuchar asiduamente, desde su nombre hasta sonidos de electrodomésticos.